Uno de los más valiosos monumentos de la Ciudad de Frías es su
puente sobre el Ebro. Puede decirse que su origen fue de construcción
romana y reconstruido varias veces en la Edad Media.
Pasa por él, la calzada romana, que era una vía de comunicación, muy
importante para el comercio entre la Meseta y la costa Cantábrica.
Venía por el Portillo de Busto, Tobera, Frías, pasa por el desfiladero
de Herrán y llegaba hasta Orduña, desde donde pasaban los mercaderes a
Bilbao.